El estallido Kandinsky

 

 

 

 

 

“No hay nada sobre la tierra que se incline con tanta fuerza a la belleza y se embellezca con tanta sencillez como el alma…Por ello,

escasas son las almas que resisten en la tierra a otra alma entregada a la belleza.”

Maeterlinck

Kandinsky dispara con su arte: dispara en nosotros resortes desconocidos; abre mundos fantásticos cuyas claves las pondremos nosotros.

Bebe del más profundo subconsciente con una fuerza casi furiosa. Derrama colores, sinfonías, historias… en un lenguaje inasible, pero que sin embargo, hace vibrar cuerdas nunca antes tocadas. Es lirismo traspasado de color, es un estallido, una fiesta, una lucha. Es un fuego de posibilidades.

Las geometrías ordenadas de muchas de sus pinturas ¿Danzan en armonía sobre el vacío? ¿Son la cara vista de los números? ¿Se estará creando un planeta?, ¿o es diálogo de ángeles?; ¿Serán luces y formas ansiando penetrar en la mente de algún inventor, o tal vez fertilizar la inspiración de un músico? ¿Y si fuera el pensamiento en sueños de alguien que desea transformar el mundo?

El poder de sugerencia de este pintor es lo que más me fascina. También esa fuerza caótica que golpea con su belleza, inquieta, irresistible, ineludible como una avalancha.

El color, en manos de Kandinsky, está más vivo que en ningún otro pintor. Brilla, aturde.

Tras él hay tanto dinamismo que recuerda las fuerzas naturales explosionando: nacimientos, muertes, creación… tormentas, fuegos, resacas, torbellinos… Toda una marea de vida está mezclada en estos abstractos. Las formas imprecisas, a medio hacer, se arremolinan y estallan con la música de un coro infinito; una voz intensa que parece venir de otros mundos.

Añado este interesante artículo sobre Kandinsky.